Organización
Procesos definidos, dueños por proceso y un circuito claro para tomar decisiones y aprobar cambios.
El software no transforma una empresa si la empresa no está preparada para implementarlo. Ordenamos procesos, datos y personas antes de parametrizar tu ERP, PLM o MRP, y acompañamos la implementación hasta que el sistema se usa de verdad.
Casi nunca falla el software. Falla la empresa que lo recibe sin estar lista.
Cada área trabaja a su manera y no hay un flujo de punta a punta acordado.
Códigos improvisados, estructuras de producto inestables y stock que no cierra.
Nadie sabe quién aprueba un cambio ni quién responde por cada dato.
La gente que más sabe está apagando incendios y no tiene tiempo para el proyecto.
Lo que no se definió antes se discute durante, con el reloj de la implementación corriendo.
Se parametrizan las excepciones y las planillas paralelas siguen vivas.
Antes de parametrizar, verificamos que los procesos, los datos y las personas estén preparados para que el sistema funcione. Después acompañamos la implementación del lado de la empresa, en equipo con el proveedor del sistema que elijas.
Procesos definidos, dueños por proceso y un circuito claro para tomar decisiones y aprobar cambios.
Codificación, estructuras de producto, rutas y datos maestros confiables, con responsables de mantenerlos.
Usuarios clave con tiempo asignado, capacitados y comprometidos, y una gestión del cambio que acompaña la adopción.
Producto, estructuras de materiales, ingeniería, procesos, planificación, abastecimiento, inventarios, costos, datos, organización, comercial, usuarios, tecnología y gobierno del proyecto.
Cada fase tiene entregables, un precio y una condición clara para pasar a la siguiente. Trabajamos fases en paralelo para que la empresa no espere de más.
Relevamos cómo funciona hoy la empresa y entregamos un semáforo por dimensión con una recomendación clara: avanzar, avanzar con condiciones o esperar.
Definimos el flujo objetivo, la arquitectura de producto y las reglas, y lo contrastamos con el estándar del sistema.
Una familia de producto de punta a punta, con datos saneados y pruebas, sin planillas paralelas.
Extensión al resto de la empresa, pruebas de aceptación, capacitación y un corte controlado.
Medimos adopción y calidad de datos hasta que el sistema de gestión funciona solo.
Representamos los intereses de tu empresa y trabajamos en equipo con el proveedor del sistema que elijas.
Conocemos la fábrica por dentro: producto, estructuras de materiales, rutas, planificación y abastecimiento.
Nuestro analista funcional habla el idioma de la empresa y el del sistema, para que lo que se pide sea lo que se configura.
Sabés cuánto cuesta cada etapa y qué recibís antes de avanzar a la siguiente.
El orden importa: no se optimiza la planta sin ordenar antes cómo se decide.
Empecemos por saber si tu empresa está lista. La primera conversación no tiene costo ni compromiso.